No está en la lista de los fuera de la ley, como Robin Hood, sino en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo que ha publicado la revista Time en 2012.
Activista por la causa social de otras épocas era el Príncipe de los ladrones. En el bosque de Sherwood, robaba para devolvérselo a los pobres y oprimidos. El Robin Hood del siglo XXI ha sustituido Sherwood por la red, ahora el activismo es online y lo que "devuelve" son derechos de todo tipo. Calma la sed de justicia. Con la globalización la causa activista se ha vuelto más ambiciosa, Change.org busca el cambio social en cualquier parte del mundo. Ha logrado que las personas piensen que es posible influir para cambiar las cosas con su propia actuación.
Alguien inicia la campaña para cambiar las cosas y Change moviliza a las personas para lograr ganar la causa.
No importa donde ocurra (a nivel local, nacional o global) o el calibre de la injusticia o abuso. La campaña puede ser por cualquier cosa, reciclaje, abuso bancos, leyes injustas, homofobia...
Quería ser tiburón financiero en Wall Street pero una conversación con su hermano pequeño le cambió la vida. Su hermano le habló de su homosexualidad y lejos de temer a quien es claramente homófobo, cree que quien verdaderamente hace daño es quien no lo dice a la cara pero lo es y perjudica a estas personas. Quiere una igualdad real entre homosexuales y heterosexuales. Decidió que quería dar fuerza a gente como él y a todo el mundo, fuera cual fuera su causa,. Después, descubrió Facebook y se encendió la bombilla de la conexión con las cuestiones sociales.
¿Tienes una buena causa que defender? ¿Quieres cambiar algo que te parece injusto? Pues debes saber que la responsabilidad social, sube nuestra autoestima.