
Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, ha anunciado una decisión que está causando controversia. El político planea prohibir que se vendan bebidas azucaradas de más de medio litro en restaurantes, cines, puestos ambulantes y estadios de la ciudad. Empresas como Coca Cola o McDonalds ya se han manifestado en contra de la medida y aseguran que es el propio consumidor y no el gobierno quien debería de decidir. El proyecto se une a otras iniciativas promovidas por el alcalde para combatir la obesidad.
La obesidad es uno de los problemas de salud más graves del planeta. Según datos de la ONU, mil millones de adultos (es decir una séptima parte de la población mundial) tienen sobrepeso. De ellos, 42 millones tienen menos de 5 años. Además, 300 millones de personas padecen obesidad. Cada año mueren por lo menos 2.6 millones de seres humanos por estas causas.
Aunque la medida también aplicará a jugos, cafés, tés, aguas de sabores, etc., los refrescos (también conocidos como gaseosas o sodas), son los que se verán más afectados. Un dato curioso al respecto es que cada mexicano consume en promedio 450 latas de refresco al año.
Un reciente estudio publicado en American Journal of Nutrition, asoció un mayor índice de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, con el consumo de más de un refresco al día.
Otras investigaciones también han demostrado que las bebidas azucaradas no influyen solo en el desarrollo de obesidad, además acarrean problemas como hígado graso, triglicéridos altos, diabetes y enfermedades del corazón.
La Asociación Americana del Corazón recomienda no consumir más de 3 latas de refresco a la semana y evitar su consumo en caso de tener sobrepeso u obesidad.
¿Consumes muchas bebidas azucaradas?