Hace pocos días en un artículo aquí, hablamos del Síndrome de la Bella Durmiente y dijimos que habría más sobre la forma en que la cultura pop ha servido como referencia para la ciencia, pues bien, aquí está el siguiente.
¿Recuerdas esa película El Show de Truman? Sí, esa en la que la vida del personaje (Jim Carrey), es registrada por miles de cámaras y transmitida en un programa de televisión. Pues bien, aunque no lo creas, hay personas que en la vida real experimentan una situación similar…en su mente.
En los últimos años, psiquiatras de todo el mundo (Ian Gold en el más reciente número de Cognitive Neuropsychatry es uno de ellos), han descrito casos de pacientes que piensan que sus vidas están siendo grabadas en video y difundidas masivamente. Hay los que han acudido a las autoridades para pedir que les entreguen las cintas y es que sus pensamientos les provocan gran ansiedad y experimentan paranoias. El doctor Gold señala que uno incluso intento pedir asilo en un edificio de Naciones Unidas y tuvo que ser sometido por un guardia. Si recuerdas en la cinta, cuando Truman se va dando cuenta de la situación, su comportamiento se transforma y comienza a padecer algo parecido al delirio de persecución. Tal vez por ello, algunos pacientes han utilizado el título de la película al tratar de explicar cómo se sienten. Muchos profesionales han comenzado a nombrarlo El Síndrome del Show de Truman.
Los expertos aseguran que no es que la exposición a los reality shows provoque este tipo de trastorno. Más bien personas con diferentes desórdenes (esquizofrenia, bipolaridad, brotes psicóticos ocasionados por el abuso de sustancias, etc.), pueden ser susceptibles a la influencia cultural.